lunes, 18 de abril de 2022

Charla Ateneo con ANA MARIN: Dos Hermanas de Postguerra

 Dentro del Programa “Conocer Dos Hermanas” el Ateneo quiere realizar un Homenaje a la Mujer de los Almacenes de Aceituna de nuestro pueblo, y que imprimieron ese carácter combativo a la mujer nazarena. Por ello el próximo martes 26 de abril a las 18:30h celebraremos una charla coloquio con Ana Marín, que pronto cumplirá los 100 años y es parte viva de la historia de nuestra ciudad. 

Ana Marin fue sindicalista y pionera en la lucha por los derechos de las trabajadoras en las empresas de la Aceituna. La cita es en los locales del Centro Cultural Ateneo de Dos Hermanas –Calle Marcelo Spinola,9- y será presentado por el periodista de Canal Sur David Hidalgo. La entrada es libre hasta completar aforo.  

Ana Marín Guerrero (también conocida por “Ana la de Cardona”, por su marido) Nació en Arriate (Málaga) un pueblo combativo y con poco trabajo, y como tantos su familia tuvo que emigrar muy pronto. Ya hizo de todo desde bien pequeña, cuando con 12 años murió su padre en Pruna y llegó a Dos Hermanas junto a su madre y sus cinco hermanos (uno de ellos murió más tarde de una pulmonía). Para subsistir, vendió naranjas (tres por una “gorda”) y huevos por las casas; también tabaco, en los sindicatos y en los cines. Y hasta hizo de niñera, a 7 pesetas al mes.

Su sino, sin embargo, tenía la forma ovalada de una aceituna: con 14 años ya entró en el almacén de Lissén, donde le pusieron un banco porque, de lo menuda que era, no alcanzaba a la mesa de relleno. Aquel día ganó 18 reales y una gorda. Los sueldos de los siguientes 40 años también llevarían olor a pimiento y salmuera. Su carácter luchador se forjó a base de palos. La mala suerte quiso que, el 8 de julio de 1936, su madre, que había enviudado, fuera a Ronda (¡caminando!) a pedir ayuda a su familia. Se llevó con ella a los tres más pequeños, y a los mayores (entre ellos Ana) los dejó solos, en el Barrio de San José.

A la madre le sorprendió en Málaga el golpe de estado fascista y no pudo regresar en semanas. Mientras tanto, de Ana y sus hermanos se hizo cargo una vecina caritativa, Dolores Cuéllar, a pesar de tener ya 9 hijos. Fue ella quien llevó a Ana delante del alcalde, Manuel Andrés, y este escribió una carta de recomendación a Antonio Lissén, en cuyo almacén entró a trabajar. Por su carácter luchador y reivindicativo, en los almacenes no le costó asumir su rol de líder.

De Trueba y Pardo dice que se fue “por rebelde”. En León y Cos también se enfrentó a los jefes: “Nos estaban engañando. De más de mil trabajadores solo había 200 dados de alta, y además les daban de baja antes de los 180 días mínimos. Cotizábamos como pinchas, no como trabajadores cualificados”, recuerda. Uno de sus logros como enlace sindical fue ese: en 1976 ya cotizaban como trabajadores cualificados. El mismo año que Ana debe jubilarse por enfermedad.

Nunca vivió de puertas para adentro. Ayudó a todo al que pudo. Además de sus cuatro hijos, amamantó a dos bebés que no eran suyos. Una noche oyó escándalo en la calle (Cristo de Vera Cruz) antes de ir a la cama. Una mujer se puso de parto. Pidió auxilio, pero la matrona se negó a acudir porque era la esposa de un preso del canal. Fue Ana quien, a la luz de un flexo, ayudó a aquella mujer a parir, sobre una blusa, en el suelo de un patio de vecinos de La Jarana.

David Hidalgo Paniagua es periodista. Fue reportero de televisión en Andalucía Directo, aunque actualmente desarrolla su trabajo diario en el programa "La mañana de Andalucía" de Canal Sur Radio. Es autor de varios libros sobre Dos Hermanas: "Los medios de comunicación de Dos Hermanas (1849-2003), "XXV años de deporte en Dos Hermanas", "Dos Hermanas ayer y hoy" y "Crónicas nazarenas". Desde hace 16 años publica semanalmente artículos y efemérides sobre la historia de Dos Hermanas en la prensa local.


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